A mediados del siglo XX el matemático Alan Turing formuló la siguiente pregunta: “¿Pueden pensar las máquinas?”. Con esta pregunta transformaría el mundo. Fue el mismo matemático, con su investigación que nos entregó el “Test de Turing”, quien sentaría las bases de la inteligencia artificial (IA) y su visión.

La inteligencia artificial (IA) busca responder a la pregunta de Alan Turing de manera afirmativa. El objetivo de la IA es emular o simular la inteligencia humana en las máquinas. Es un objetivo ambicioso que además representa muchas interrogantes y debates.

En este sentido, la inteligencia artificial se define como una serie de algoritmos y técnicas que buscan imitar la inteligencia humana. Las principales técnicas de IA que se usan actualmente son el Machine Learning (ML) o aprendizaje automático y el Deep Learning (DL) o aprendizaje profundo, siendo el ML una categoría de IA, y el DL una técnica del Machine Learning.

En la actualidad, una herramienta desarrollada por OpenAI denominada ChatGPT y que ya va por su cuarta versión se ha convertido en una de las más famosas, por su nivel de aprendizaje y su velocidad de desarrollo: tan solo en 3 meses superó los 100 millones de usuarios.

La herramienta ChatGPT se fundamenta en un modelo de inteligencia artificial conversacional, ha sido entrenada para mantener conversaciones precisas y coherentes con los usuarios. Una de sus características es que es gratuita, eso la hace accesible para cualquier persona con internet. Por otro lado, es posible usarla para fortalecer las actividades de creación de contenidos, y sus respuestas son en tiempo real disponibles 24/7 con la capacidad de brindar información en un gama muy amplia de temas.

La popularidad de ChatGPT está por las nubes, pero la sobrecarga de los servidores ha saturado las solicitudes y en algunas ocasiones se hace imposible utilizar esta herramienta. Veamos qué otras opciones existen además de GPT-3 y las razones por las que pueden ser una buena opción.

Google ha lanzado recientemente Google Bard AI, un servicio de inteligencia artificial conversacional experimental que cuenta con una versión de LaMDA, el modelo conversacional y de lenguaje de próxima generación de Google, con dicha herramienta la empresa busca combinar la amplitud de conocimiento del mundo con la inteligencia de sus modelos de lenguaje.

Por su parte, WriteSonic tiene una opción más, una IA revolucionaria como ChatGPT: ChatSonic (ahora con capacidades de GPT-4), el chatbot de IA conversacional aborda las limitaciones de ChatGPT, convirtiéndose en la mejor alternativa de ChatGPT.

ChatSonic fue creado específicamente para conversaciones de varios turnos. Esta es una de las mejores alternativas a ChatGPT que existe, ya que está integrado con Google y brinda resultados sobre los temas más recientes. Incluso cuenta con 16 tipos de personajes diferentes para darle variedad a las conversaciones.

Otra herramienta de inteligencia artificial que al igual que GPT ha sido entrenada en la API – el código que determina el funcionamiento de un programa informático que sirve para canalizar información de una parte de un software a otra- de OpenAI es Perplexity AI que gracias a ello aporta muy buenas respuestas a los cuestionamientos del usuario. Sin embargo, a diferencia de ChatGPT, Perplexity incluso cita las fuentes que utiliza para responder a sus consultas. Esta herramienta es gratuita y no requiere de registro.

Las herramientas digitales, incluida la Inteligencia Artificial, son instrumentos que ayudan a los empresarios a agilizar tareas, reducir tiempo y costos, sin embargo, áreas como el marketing, las estrategias SEO y de Contenidos requieren de especialistas para tomar las mejores decisiones.

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